Gronholm dominó la etapa y Pozzo anduvo con cuidado

Luis Perez Companc: Un clima loco, mucha gente y fallas en la organización fueron condimentos del primer capítulo de la prueba. Desde Capilla del Monte a La Cumbre, se corrió la segunda etapa en 2002.

Todos esos condimentos que no pueden hacer más atractivo y singular a un rally se conjugaron para armar en Córdoba una primera etapa tan complicada como espectacular del 22 Rally de Argentina, donde la nómina incluyó al clima enloquecido, a la invasión de muchísimos espectadores, a las fallas de la organización y la falta de respeto hacia la gente y, como frutilla del postre, al concierto de hombres y máquinas para superar con talento, tecnología y habilidad todo lo que tenían enfrente.

Por ser recién el comienzo, no fue poco, Marcus Gronholm, con el Peugeot, dominó la etapa del principio al fin sobreponiéndose a sus rivales y a lo demás Tommi Makinen mostró su indudable maestría para poner segundo a un subaru irregular frente al león francés. El chico Gabriel Pozzo hizo lo suyo con más cuidado que atrevimiento sobre el Skoda para ir conociendo de la poco el primer auto oficial que le tocaba manejar.

Y finalmente Marcos Ligato fue concluyente para quedar al frente del grupo N ante durísimos rivales extranjeros. Pero conviene ir detallando de apoco una jornada impactante, que comenzó con la suspensión por parte de las autoridades de la prueba especial inicial, Capilla del Monte-San Marcos Sierra, con el argumento de que la gente estaba mal ubicada.

La medida fue tremendista. Porque quienes estuvimos allí-y también lo habíamos hecho en años anteriores-comprobamos que las casi 45 mil personas que bordeaban el camino en el denominado Pelilago estaban bien colocadas. Fue una cachetada para esos espectadores que habían llegado desde la noche sus lugares.

¿Porque se suspendió, entonces? Creemos que la Federación Internacional del Automóvil quiso dar una señal para prevenir lo que iba a seguir de la etapa y eligió un método dictatorial contra el público, la carrera se inició en el especial 2, donde Gronholm empezó a mostrar su poderío.

Allí se accidentó Luis Perez Companc(ver Pérez Companc.) y hubo otra interrupción para quienes largaban más atrás. Luego el rally retomó la normalidad y la gente pudo disfrutar del show inigualable. Hasta que llegó el momento de los últimos dos tramos del día, ya con una hora de atraso, desde Cosquín hasta Agua de oro y desde Ascochinga nuevamente hasta Cosquín.

Quienes fuimos testigos del fenómeno todavía sentíamos palpitaciones. Cuando Gronholm largó Cosquín un tibio rayo de sol apareció por primera vez en la jornada cordobesa. Pero después de que el finlandés pasó por nuestro punto de observación, siete kilómetros de la partida, un manto de neblina espeso se posó cinco minutos sobre las cercanías e hizo que la visibilidad quedara reducida a menos de 20 metros.

Así, mientras una suave llovizna cerraba el panorama, los 50 y pico pilotos que quedaban en carrera debieron manejar en los dos especiales. Y manejar casi sin ver conlleva riesgos enormes para quienes buscan superar los límites que pone la naturaleza. Kankkunen, por ejemplo, quedó colgado de un precipicio y se salvó por milagro.

Hubo trompos y salidas de camino de la mayoría. Y mientras todos se debatían contra la niebla, Gronholm se afianzó en la punta y cerró el día con puntos de ventaja sobre Makinen, una diferencia absolutamente extraña para una sola etapa de un rally mundial. Pozzo, por su parte, explicó lo suyo de manera sencilla “Estoy aprendiendo a manejar este auto. Al principio me costaba llevarlo hasta en lo derecho. Después le fui agarrando la mano, pero con la niebla no pude hacer magia”.

Y por eso quedaban demasiados kilómetros como para que las historias sean diferentes. Makinen y compañía la cargarían sobre el cómodo líder, Pozzo buscaría subir a su futuro, Ligato a mantenerse en la cima del grupo N. Habría más gente. Esa que ama el rally se sacrifica para ver el show. Quizá los organizadores y la naturaleza, de una vez por todas se apiaden de ellos.

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Los Raies y el futuro

Luis Perez Companc: “Nuestra asociación con Raies es de beneficio mutuo. Si nos defraudara, no habría una segunda oportunidad. Nunca tuvimos Un si ni un no con Gabriel. Él sabe perfectamente lo que queremos y hasta dónde podemos llegar. Sino hubiera sido por él, no nos hubiéramos metido en esto”.

¿Cómo es correr con lo que uno quiere sin limitaciones presupuestarias? Bueno no es tan así, porque Juan Pablo y Gabriel me tienen corto. Por ejemplo se nos rompe  un pistón y yo lanzo la idea de comprar un Grupo A o un World Rally Car y nos dicen “Vayan despacio, paso a paso, sin quemar etapas, total no lo van a saber manejar y menos extraer todo su potencial y tienen razón.” “En el 2001 vamos a hacer solamente tierra para foguearnos, la idea, en el 2002, es participar en todo el Argentino. Siempre con el Lancer Evo 6 de Grupo N”.

“Nosotros queríamos empezar el 2002 con un WRC, pero no están atajando una vez más. Pensábamos en un Peugeot o en un Focus, pero eso depende de cómo hayamos evolucionado a fin de año y de lo que resuelvan los Raies, que son los que saben”.

“Teníamos el sueño del equipo propio. Y de a poco se fue dando. Con una sociedad que nos juntó a los cuatro (Gabriel, Juan Pablo, Jorge y yo) donde manejamos al equipo como a una pequeña empresa. El tiempo dirá en que desemboca”.

Perfil bajo, metas altas

Lejos de la fama y la gloria, uno de los hijos del “Goyo” hizo realidad el sueño de correr en autos que postergaba por el “qué dirán”.

Si uno no supiera quien es y no reparase en sus custodios, pareciera que el morocho de buzo antillama era uno más de los jóvenes que querían abrirse camino en el automovilismo deportivo. Sin embargo, Luis Pérez Companc —Pérez a secas, como figura siempre en las listas de inscriptos— es heredero de una de las más grandes fortunas

En el Rally Federal, Luis Pérez Companc con un Mitsubishi Lancer se impuso en el Rally de Coronel Suárez, segunda fecha del campeonato Federal que fiscalizaba el Automóvil Club Argentino (ACA). Pese a la lluvia, se desarrolló la segunda jornada, tal como estaba previsto. Desde las 8.30. se efectuó el tramo sobre un recorrido total de 84,4 kilómetros.

La manzana de Luis Pérez companc

Sin dudas esta carrera le cayó “perfecto” ya que tenía la virtud de ser el dueño de las últimas tres ediciones de la «Manzana». Parece que conocía los caminos como si fuera el patio de su casa. Luis Perez Companc los demolió de entrada saliendo fuerte, imponiendo un ritmo arrollador y la virtud de su equipo que acertó en la puesta a punto para que la Toyota, en la jornada de ayer, no tuviera rivales. Por su parte, el cordobés Juan Pablo Raies a bordo del Subaru Impreza trató de darle lucha y seguirle el ritmo a Pérez Companc, pero fue en vano. Quedó a 46.4 segundos del puntero luego de los duros siete tramos que tuvo la primera etapa.

Otro que mordió el polvo fue el cordobés Federico Villagra, que con un tiempo de 50 minutos 45 segundos 3 décimas y a bordo del Mitsubishi Evo 9, dominó de punta a punta la clase N4, la más competitiva del certamen nacional. Estas dos contundentes victorias echaron por tierra las aspiraciones de los pilotos regionales que esperaban tener una mejor actuación en el primer capítulo de la carrera.

 

Resumen de carrera de Luis Pérez Companc: año 2005

Por su parte. “Batata” Beltrán ascendió al último escalón del podio y se fue conforme de La Pampa, mientras que Cancio fue 5°, detrás de Ligato, y ganó la N4 “Light”, de la cual se coronó campeón.

Fue, en definitiva, una gran carrera, Luis Pérez Companc tuvo su fin de semana soñado en su año despedida de la categoría a nivel nacional. La lucha en el 14/4 fue excepcional y coronó a su campeones (Ligato y Cancio) ¿Qué más se puede pedir?

LAS CLASES MENORES

Las clases menores no tuvieron menos emoción que las de tracción integral. Guillermo Albertengo, con el Renault Clio Williams del equipo “Schroeder Competición”, fue el ganador de la N/3 y dio un paso firme en busca de su primer título nacional. En esta emisión, el tucumano Víctor Sánchez (Peugeot 306) iba ganando por escaso margen, pero su navegante se equivocó al entregar la tarjeta en un control horario y penalizaron dos minutos.

La Copa Palio fue para el joven Nicolás Raies, quien lideró casi desde el comienzo de la carrera. Raies volvió a la victoria después de varias fechas que se le habían sida adversas.

Por su parte, Maximiliano Debassa logró merecidamente anotarse campeón en esta carrera. El rionegrino reguló la marcha y con la calculadora en la mano se dedicó a sumar los puntos que le aseguraban la corona. La A/6 quedó en poder del tucumano Roberto Castro (Honda Civic) mientras la A/7 fue para el catamarqueño Miguel Lobo.

LUIS PEREZ COMPANC: “Trabajamos y esperamos mucho por este título. Quiero dedicarlo a toda mi familia, que me apoyó muchísimo para que pueda darme este gran gusto”.

► MARCOS LIGATO (campeón N/4): ‘Fue una carrera distinta y después de haber perdido las chances por el título Absoluto, corrí pensando en definir la corona de la N/4 a mi favor”.

► FEDERICO VILLAGRA (ganador N/4): “No pude tomarme respiro en ningún especial, ya que estábamos todos muy apretados. En el penúltimo especial me ‘comí’ una curva y casi pierdo todo en esa maniobra”.

► GUILLERMO ALBERTENGO (ganador N/3): “El comienzo fue electrizante y con pocas diferencias en nuestra clase ganamos en el momento justo y ahora intentaremos definir el campeonato en la última fecha”.

► NICOLAS RAIES (ganador Copa Palio): “Después de varias carreras con problemas, ganar acá es muy bueno para mi y el equipo. Quiero dedicarle, en su dia, el triunfo a mi vieja, que nos banca a muerte.”

Performance de Luis Pérez Companc La Pampa 2005

Definir como apasionante al IV Rally de La Pampa sería el calificativo más adecuado para una carrera que consagró como campeón Absoluto de la temporada 2005 al capitalino Luis Pérez Companc y que además sirvió para que Marcos Ligato, Alejandro Cancio y Maximiliano Debassa festejaran la obtención de las coronas de la N/4, la N/4 light y la Copa Palio, respectivamente. Por todo esto, las emociones sobraron en los llanos caminos de la 8a fecha del calendario, que además de proclamar a los “monarcas” antes mencionados les entregó a los miles de espectadores que se hicieron presentes un espectáculo de alto ritmo, con lucha en todas las clases y definiciones a la décima de segundo en casi todos los especiales.

Una vez más se anunciaba que la lucha por la punta estaba reservada para las Toyota Corolla de  Luis Pérez Companc y Juan Pablo Raies, y para los Subaru Impreza del equipo de los Barattero (Ligato, Beltrán, Sánchez y Yoma). Y los pronósticos no estaban errados, ya que los autos del equipo que dirige Gabriel Raies dominaron desde el comienzo merced a la excelente faena de sus dos pilotos.

Pérez Companc salió decidido a no dejar nada librado al azar y aceleró a fondo en los tramos iniciales, aunque cuidándose en los muchos lugares muy rotos que presentaban las primeras pruebas especiales. Sin embargo, el capitalino fue acumulando segundos a su tabla y se fue consolidando en la punta de la carrera. Como escudero firme, Juan Pablo Raies estaba encargado de cuidarle las espaldas y evitar que el Subaru de Ligato, el único con chances de pelearle el Absoluto, se acercara a la posición del líder.

Recuerdo de una semana clave en la historia del automovilismo argentino, Luis Pérez Companc – Parte 1

Luis Perez Companc: En el 2005 pasaron los “200 Kilómetros” del TC2000. Una multitud le dio brillo a una jornada especial, francamente particular. Esa edición tuvo como nuevo y poderoso complemento al Stock Car brasileño. Y el gran gusto de ver girar nuevamente en Buenos Aires a un monoposto de Fórmula I. Al igual que en 2004, se trató de un Williams-BMW, el que este año manejó Antonio Pizzonia.

Para el público ha sido asimismo la gran oportunidad de ver la 12va fecha de una categoría como el TC2000, que cuenta con muy buenos autos y que sumó interés con los pilotos invitados -algunos de ellos conocidos extranjeros o “insólitos”, como nuestro motociclista Sebastián Porto- y la utilización de un circuito veloz como el N° 12.

La multitud seguramente habrá descubierto la potencia de la categoría más importante de Brasil, el Stock Car (usa motores V8), que contó, con el “plus” de tener a algunos de  nuestros pilotos argentinos corriendo allí. Y claro, el numeroso público también ha tenido la oportunidad de escuchar el sonido singular del motor F1 de 10 cilindros en “V” de 2,4 litros y 3.000 cm3, que realmente es una sinfonía, cuando prácticamente estábamos ante la despedida de este tipo de motorización.

Es que en el 2006 cambió  el reglamento de la Fórmula 1, pasando en forma obligatoria a los ocho cilindros en “y” de 2,4 litros… Indudablemente, el sonido sería distinto. No iba a ser el “angelical” ulular de ese momento de los diez cilindros. Pero más allá de estas consideraciones, hemos tenido la suerte de vivir esta experiencia, y por ello hay que agradecer a la gente de Petrobras. Seguí más de esto en el blog de  Luis Pérez Companc.

Luis Pérez Companc, el regreso al rally – Parte 2

“El público de la Manzana es uno de los más apasionados que tiene el Rally Argentino, y los últimos años en los que participé con la Toyota creo que disfrutaron mucho de lo que puede hacer un WRC” destacó.

Luis Perez Companc, quien no se subía a ese auto desde el Rally de Finlandia 2008, cuando se retiró del Mundial, señaló que “el Ford Focus es un auto bárbaro, por lo que será muy divertido para el público y también para mi poder manejarlo” señaló en ese momento.

Luis Pérez Companc comentó que “siempre destaqué que la Manzana es la ‘prueba’ del Rally Argentino, la que todos los pilotos primero sueñan con participar y después, si se puede, ganarla. La gente que se junta en cada tramo de velocidad es impresionante, lo mismo que el apoyo a los pilotos”

—¿Que se siente ganar una Manzana?
“Es una sensación indescriptible.”

El dato
4 son las victorias que acumula Luis Pérez Companc en seis participaciones en la Vuelta de la Manzana. Todos sus triunfos fueron con el Toyota Corolla WRC y con José Volta como navegante.

LA FRASE
“La Manzana es ‘la prueba’ del Rally Argentino, la que todos los pilotos primero sueñan con participar y después, sí se puede, ganarla. La gente que se junta en cada tramo de velocidad es impresionante”.

Luis Pérez Companc, el regreso al rally – parte 1

Luis Pérez Companc volvió al rally en agosto 2010, del que se había retirado hacía dos años, para participar en los festejos de la 40a edición de la prueba de la AVGR.

Luis Pérez Companc siempre destacó que en la Vuelta de la Manzana se sentía un local más. Lo ratificó cuando confirmó su presencia en la 40 edición de la legendaria prueba en 2010. En ese momento participaba en el Mundial GT, pero lejos del rally desde hace tiempo, por lo que su decisión de volver adquirió mayor importancia.

Después de ganar cuatro veces la Manzana, Luis Pérez Companc buscaba darle un atractivo extra a los aficionados con un auto que manejó en el Mundial.

De nuevo el rally argentino contaría con un World Rally Car (WRC) y sería nada menos que el Ford, Focus WRCO8 que Pérez Companc utilizó en su última incursión mundialista.

Es más, llegaría con todo el equipo Munchi’s para su asistencia. Contaba con José M. Volta como navegante y hubo relevamiento de los tramos también, por lo que queda claro que se tomó en serio su participación en la prueba.