Performance de Luis Pérez Companc La Pampa 2005

Definir como apasionante al IV Rally de La Pampa sería el calificativo más adecuado para una carrera que consagró como campeón Absoluto de la temporada 2005 al capitalino Luis Pérez Companc y que además sirvió para que Marcos Ligato, Alejandro Cancio y Maximiliano Debassa festejaran la obtención de las coronas de la N/4, la N/4 light y la Copa Palio, respectivamente. Por todo esto, las emociones sobraron en los llanos caminos de la 8a fecha del calendario, que además de proclamar a los “monarcas” antes mencionados les entregó a los miles de espectadores que se hicieron presentes un espectáculo de alto ritmo, con lucha en todas las clases y definiciones a la décima de segundo en casi todos los especiales.

Una vez más se anunciaba que la lucha por la punta estaba reservada para las Toyota Corolla de  Luis Pérez Companc y Juan Pablo Raies, y para los Subaru Impreza del equipo de los Barattero (Ligato, Beltrán, Sánchez y Yoma). Y los pronósticos no estaban errados, ya que los autos del equipo que dirige Gabriel Raies dominaron desde el comienzo merced a la excelente faena de sus dos pilotos.

Pérez Companc salió decidido a no dejar nada librado al azar y aceleró a fondo en los tramos iniciales, aunque cuidándose en los muchos lugares muy rotos que presentaban las primeras pruebas especiales. Sin embargo, el capitalino fue acumulando segundos a su tabla y se fue consolidando en la punta de la carrera. Como escudero firme, Juan Pablo Raies estaba encargado de cuidarle las espaldas y evitar que el Subaru de Ligato, el único con chances de pelearle el Absoluto, se acercara a la posición del líder.

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Alegrías en el Rally Argentino: Primeros tres triunfos seguidos

“Inalcanzable” fue como definió Clarín al Toyota de Luis Pérez Companc aquella mañana de noviembre de 2003. La máquina manejada por el corredor de rally argentino alcanzaba su tercera victoria consecutiva en el Gran Premio de Plaza Huincul.

Copa FIA GT 2008: “Uno de los días más emotivos de mi carrera deportiva”

Fue un día memorable de noviembre de 2008 cuando en una jornada histórica para San Luis Perez Companc fue la competencia que desarrolló la categoría FIA GT, el Mundial de Gran Turismo que realiza la Federación Internacional  la categoría cerró la temporada 2008 en el imponente trazado puntano. La multitud vibró y festejó el triunfo de la pareja argentina integrada por Luis Perez Companc y Matías Russo, que con una Ferrari F430 se impuso en la clase GT 2, la menor de la disciplina internacional.

 

Luis Perez Companc

 

Luis Perez Companc y Russo vencieron y terminaron en el puesto sexto en la clasificación general, ya que ambas categorías compiten de manera conjunta. Los vencedores de la carrera fueron los belgas Anthony Kumpen y Bert Longin, con un Saleen S7, mientras que el italiano Andrea Bertolini y el alemán Michael Bartels, con una Maserati MC12, se consagraron campeones de la FIA GT.

La mayor atención para los espectadores, por supuesto, fue la actuación de Luis Perez Companc y Russo, quienes festejaron en lo más alto del podio de la GT2. “Este es uno de los días más emotivos de mi carrera deportiva. Recuerdo el 50 puesto en el Rally de Japón, por el WRC, pero este triunfo le gana por algunas milésimas. Sentir el apoyo de la gente es fantástico”, indicó Luis, después de ese día histórico. En tanto, Russo, que en 2007 había abandonado el automovilismo y Perez Companc lo convocó para este proyec-to, indicó: “Nos jugamos a ‘clasificar’ en cada vuelta. Cambiamos los neumá-ticos y fuimos para adelante. Luis se la bancó muy bien, esa fue la clave”, dijo el piloto de Paraná, que el viernes pasado se enteró aquí de la muerte de su abuela materna Haydeé.

Luis Pérez Companc logró su cuarta “Manzana” en el 2006, esta vez por el torneo Sudamericano

Luis Pérez Companc llegó a Roca hace diez años con un objetivo doble. Ganar la 36 edición de la Vuelta de la Manzana, y de paso superar a su hermano Jorge, quien era el navegante de Juan Pablo Raies. El capitalino, al comando de una interminable Toyota Corolla, estuvo impecable y ratificó que en los caminos vaIletanos se sentía mejor que los locales.

Casi un monólogo fue lo de Luis Pérez Companc, quien nunca le dio opciones a Raies, su principal rival en la Clase A-8, ni tampoco a los mejores del Grupo N-4 en la lucha por la general del Sudamericano. El único argentino que participó en el Mundial de rally en la división mayor, que utilizó esta prueba como entrenamiento para su siguiente desafío en Japón, aquel día completó una obra maestra.

Super especial para el recuerdo: Luis Pérez Companc con su Ford Focus

Luis Perez Companc: Con un novedoso súper especial dentro del canal principal de riego en Roca comenzaba en agosto 2010 la 40 edición de la Vuelta de la Manzana, que generó una convocatoria de participantes y una expectativa que sólo puede lograr una prueba con tanta historia.

La clásica prueba siempre se distinguió por ser diferente al resto. Pero esta vez la apuesta fue mucho más importante. En la zona céntrica, pero dentro de un canal de riego.

El tramo tuvo una distancia de 1,7 kilómetros. La largada estaba a la altura de la calle Sarmiento y la llegada unos metros antes de Rosario de Santa Fe. Pasó por abajo de los puentes de Avenida Roca, Maipú, la pasarela y San Juan, con un par de saltos y varias chicanas en su dibujo.

El singular comienzo de la prueba generó una expectativa tremenda. El rally se convirtió en un tema excluyente en Roca y sus alrededores. Mucho ayudó este súper especial, que podrá ser seguido desde lo alto por los aficionados, en los dos márgenes del canal principal de riego, más que nada en la zona conocida como El Paseo.

Se invirtió el orden de largada durante el segundo día, cuando se cumplió la segunda sección de la primera etapa. El bautismo del circuito estuvo a cargo de la Clase A-I del regional y por último aceleraron las principales figuras del Argentino, cerrando Luis Pérez Companc con su Ford Focus.

Sería un aperitivo, pero ninguno regalaría nada y está claro que los excesos podían pagarse caros. La categoría, tanto en el Argentino como en el regional, estaba muy pareja. Y la diferencia que se consiguiera en el súper especial podía llegar a ser determinante.

Recuerdo de una semana clave en la historia del automovilismo argentino, Luis Pérez Companc – Parte 1

Luis Perez Companc: En el 2005 pasaron los “200 Kilómetros” del TC2000. Una multitud le dio brillo a una jornada especial, francamente particular. Esa edición tuvo como nuevo y poderoso complemento al Stock Car brasileño. Y el gran gusto de ver girar nuevamente en Buenos Aires a un monoposto de Fórmula I. Al igual que en 2004, se trató de un Williams-BMW, el que este año manejó Antonio Pizzonia.

Para el público ha sido asimismo la gran oportunidad de ver la 12va fecha de una categoría como el TC2000, que cuenta con muy buenos autos y que sumó interés con los pilotos invitados -algunos de ellos conocidos extranjeros o “insólitos”, como nuestro motociclista Sebastián Porto- y la utilización de un circuito veloz como el N° 12.

La multitud seguramente habrá descubierto la potencia de la categoría más importante de Brasil, el Stock Car (usa motores V8), que contó, con el “plus” de tener a algunos de  nuestros pilotos argentinos corriendo allí. Y claro, el numeroso público también ha tenido la oportunidad de escuchar el sonido singular del motor F1 de 10 cilindros en “V” de 2,4 litros y 3.000 cm3, que realmente es una sinfonía, cuando prácticamente estábamos ante la despedida de este tipo de motorización.

Es que en el 2006 cambió  el reglamento de la Fórmula 1, pasando en forma obligatoria a los ocho cilindros en “y” de 2,4 litros… Indudablemente, el sonido sería distinto. No iba a ser el “angelical” ulular de ese momento de los diez cilindros. Pero más allá de estas consideraciones, hemos tenido la suerte de vivir esta experiencia, y por ello hay que agradecer a la gente de Petrobras. Seguí más de esto en el blog de  Luis Pérez Companc.

Luis Pérez Companc, el regreso al rally – Parte 2

“El público de la Manzana es uno de los más apasionados que tiene el Rally Argentino, y los últimos años en los que participé con la Toyota creo que disfrutaron mucho de lo que puede hacer un WRC” destacó.

Luis Perez Companc, quien no se subía a ese auto desde el Rally de Finlandia 2008, cuando se retiró del Mundial, señaló que “el Ford Focus es un auto bárbaro, por lo que será muy divertido para el público y también para mi poder manejarlo” señaló en ese momento.

Luis Pérez Companc comentó que “siempre destaqué que la Manzana es la ‘prueba’ del Rally Argentino, la que todos los pilotos primero sueñan con participar y después, si se puede, ganarla. La gente que se junta en cada tramo de velocidad es impresionante, lo mismo que el apoyo a los pilotos”

—¿Que se siente ganar una Manzana?
“Es una sensación indescriptible.”

El dato
4 son las victorias que acumula Luis Pérez Companc en seis participaciones en la Vuelta de la Manzana. Todos sus triunfos fueron con el Toyota Corolla WRC y con José Volta como navegante.

LA FRASE
“La Manzana es ‘la prueba’ del Rally Argentino, la que todos los pilotos primero sueñan con participar y después, sí se puede, ganarla. La gente que se junta en cada tramo de velocidad es impresionante”.

Luis Pérez Companc, el regreso al rally – parte 1

Luis Pérez Companc volvió al rally en agosto 2010, del que se había retirado hacía dos años, para participar en los festejos de la 40a edición de la prueba de la AVGR.

Luis Pérez Companc siempre destacó que en la Vuelta de la Manzana se sentía un local más. Lo ratificó cuando confirmó su presencia en la 40 edición de la legendaria prueba en 2010. En ese momento participaba en el Mundial GT, pero lejos del rally desde hace tiempo, por lo que su decisión de volver adquirió mayor importancia.

Después de ganar cuatro veces la Manzana, Luis Pérez Companc buscaba darle un atractivo extra a los aficionados con un auto que manejó en el Mundial.

De nuevo el rally argentino contaría con un World Rally Car (WRC) y sería nada menos que el Ford, Focus WRCO8 que Pérez Companc utilizó en su última incursión mundialista.

Es más, llegaría con todo el equipo Munchi’s para su asistencia. Contaba con José M. Volta como navegante y hubo relevamiento de los tramos también, por lo que queda claro que se tomó en serio su participación en la prueba.

El TC vs el Rally según Luis Pérez Companc

Luis Perez Companc: Y una de esas excepciones sucedió aquel sábado, en la clasificación: “Le tengo que pedir disculpas al equipo, porque le pegué a un paredón cuando buscaba la pole. Desde boxes me pidieron que ingrese a esa zona por las dudas de que se haya roto una rueda.

Pero no me pude contener y no les hice caso. Algo me decía que podía hacer la pole, sin embargo me equivoqué”, contó Pecho, mucho más tranquilo con su tercer puesto al saber que sus rivales en la pelea por el título venían complicados: Juan Manuel Silva, 7° y no del todo cómodo con este tipo de escenario; y Guillermo Ortelli, último al no registrar tiempos por problemas en la caja.

Pero que en esta primera visita al espléndido circuito de Potrero de los Funes, López debió modificar un poco su esquema. Es que al ser una de las denominadas carreras especiales de la categoría, no pudo almorzar.

Recuerdo de una carrera

Luis Perez Companc: Tipo profesional si los hay, José María López cumplió a rajatabla con su ritual antes de subirse al Honda New Civic, a pesar de que esta vez la final comenzó en un horario poco habitual. Cerca de las 10:40 del ya caluroso domingo de ese año, Pechito se acercó al box con ese rostro que denota máxima concentración. Se terminó de colocar el buzo, se sacó la gorra negra y llevó el casco arriba del auto número 37. Sin apurarse, se puso los tapones en los oídos y se acomodó la capucha. Se conectó la radio, se puso el casco y el HANS. Luego abrió la puerta, flexionó las piernas y subió al auto. Un mecánico de Honda le apretó los cinturones, él enganchó el volante, se colocó los guantes y pidió que le acomoden los espejos retrovisores a su gusto. Habían pasado poco más de cinco minutos hasta que el Civic salió a pista.

Bien meticuloso como siempre, el cordobés prefiere no salirse del libreto y cumplir al pie de la letra con ese ritual en cada carrera, un hábito que heredó de su paso por el automovilismo internacional. Es difícil que se salga de la raya y, cuando lo hizo, al instante lo reconoció Luis Pérez Companc.