Cerramos el año de manera magnífica ganando las cuatro últimas fechas

Luis Pérez Companc . This was a race with a lot of intelligence. We made the difference in the first three specials of the first stage and then we were able to regulate the march in a very complicated terrain and that is very prone to make mistakes. We closed the year in a magnificent way winning the last four dates I hope it will be the announcement of a much better start to 2005 than it was the beginning of this year that ends

Federico Villagra . We were surprised by the two foreign pilots Diego Domínguez and Ramón Ferreyros. The truth is that we saw the whole rally very played and just over the end could twist the balance in my favor. It feels good to run like this, since without the pressure to think about the points of the championship, we did a thorough race. For next year there are many plans that in the coming days can be defined.

Ramón Ferreyros . The rhythm of the Argentine Championship is spectacular and in this dates were added pilots, like the Paraguayan Diego Domínguez, that gave even more level to the race. How will this be so one prime was second behind Perez Companc the next I was fourth. In the end, the third place leaves me satisfied and if things are as we have planned, next year we will return to run the entire season in the South American Championship, although we will in Group N Class 4.

Luciano Bernardi . For me it is a very important achievement to have been able to reach my first national title. The Ligth Cup this year had many riders who did their best to reach the most important level. That is why for me it is not a consolation prize, but I am proud to have achieved what I achieved. “

Roberto Sánchez , “I think with the running of the dates we have been able to reach the competitive pace we had lost in the first half of the year that we were not in the category. We still have a bit to be able to be at 100 percent, but the result Which we obtained in Punta del Este leaves us very satisfied. Next year we will return to try to fight for the Championship “

FERNÁNDEZ, CORONADO CHAMPION. What had been announced for a couple of dates came to fruition in the last one. Just in his home, the Uruguayan Javier Fernandez, with the Hyundai Coupé Kit Car, managed to be crowned Champion of the Class A Group 7. The division was won by the fast Clio Williams of Ricardo Albertengo, but the Eastern one added the necessary points to be crowned in home. The other title contender, Carlos Acotto, had many problems and finished third but very far from the point.

In the A6, Tato Boago showed why he is the champion. He won with authority and added a new victory in his sports campaign. The La Riojan Omar Yoma was his escort in the last presentation before debuting with a Subaru of the Barattero in the next season. In remarkable work, the Cordoba of Arroyito, Pablo Maranzana won brilliantly the N3. With much intelligence the driver of the Clio Sport managed his resources in the first stages of the race while his rivals were on the sidelines.

Anuncios

Gronholm dominó la etapa y Pozzo anduvo con cuidado

Luis Perez Companc: Un clima loco, mucha gente y fallas en la organización fueron condimentos del primer capítulo de la prueba. Desde Capilla del Monte a La Cumbre, se corrió la segunda etapa en 2002.

Todos esos condimentos que no pueden hacer más atractivo y singular a un rally se conjugaron para armar en Córdoba una primera etapa tan complicada como espectacular del 22 Rally de Argentina, donde la nómina incluyó al clima enloquecido, a la invasión de muchísimos espectadores, a las fallas de la organización y la falta de respeto hacia la gente y, como frutilla del postre, al concierto de hombres y máquinas para superar con talento, tecnología y habilidad todo lo que tenían enfrente.

Por ser recién el comienzo, no fue poco, Marcus Gronholm, con el Peugeot, dominó la etapa del principio al fin sobreponiéndose a sus rivales y a lo demás Tommi Makinen mostró su indudable maestría para poner segundo a un subaru irregular frente al león francés. El chico Gabriel Pozzo hizo lo suyo con más cuidado que atrevimiento sobre el Skoda para ir conociendo de la poco el primer auto oficial que le tocaba manejar.

Y finalmente Marcos Ligato fue concluyente para quedar al frente del grupo N ante durísimos rivales extranjeros. Pero conviene ir detallando de apoco una jornada impactante, que comenzó con la suspensión por parte de las autoridades de la prueba especial inicial, Capilla del Monte-San Marcos Sierra, con el argumento de que la gente estaba mal ubicada.

La medida fue tremendista. Porque quienes estuvimos allí-y también lo habíamos hecho en años anteriores-comprobamos que las casi 45 mil personas que bordeaban el camino en el denominado Pelilago estaban bien colocadas. Fue una cachetada para esos espectadores que habían llegado desde la noche sus lugares.

¿Porque se suspendió, entonces? Creemos que la Federación Internacional del Automóvil quiso dar una señal para prevenir lo que iba a seguir de la etapa y eligió un método dictatorial contra el público, la carrera se inició en el especial 2, donde Gronholm empezó a mostrar su poderío.

Allí se accidentó Luis Perez Companc(ver Pérez Companc.) y hubo otra interrupción para quienes largaban más atrás. Luego el rally retomó la normalidad y la gente pudo disfrutar del show inigualable. Hasta que llegó el momento de los últimos dos tramos del día, ya con una hora de atraso, desde Cosquín hasta Agua de oro y desde Ascochinga nuevamente hasta Cosquín.

Quienes fuimos testigos del fenómeno todavía sentíamos palpitaciones. Cuando Gronholm largó Cosquín un tibio rayo de sol apareció por primera vez en la jornada cordobesa. Pero después de que el finlandés pasó por nuestro punto de observación, siete kilómetros de la partida, un manto de neblina espeso se posó cinco minutos sobre las cercanías e hizo que la visibilidad quedara reducida a menos de 20 metros.

Así, mientras una suave llovizna cerraba el panorama, los 50 y pico pilotos que quedaban en carrera debieron manejar en los dos especiales. Y manejar casi sin ver conlleva riesgos enormes para quienes buscan superar los límites que pone la naturaleza. Kankkunen, por ejemplo, quedó colgado de un precipicio y se salvó por milagro.

Hubo trompos y salidas de camino de la mayoría. Y mientras todos se debatían contra la niebla, Gronholm se afianzó en la punta y cerró el día con puntos de ventaja sobre Makinen, una diferencia absolutamente extraña para una sola etapa de un rally mundial. Pozzo, por su parte, explicó lo suyo de manera sencilla “Estoy aprendiendo a manejar este auto. Al principio me costaba llevarlo hasta en lo derecho. Después le fui agarrando la mano, pero con la niebla no pude hacer magia”.

Y por eso quedaban demasiados kilómetros como para que las historias sean diferentes. Makinen y compañía la cargarían sobre el cómodo líder, Pozzo buscaría subir a su futuro, Ligato a mantenerse en la cima del grupo N. Habría más gente. Esa que ama el rally se sacrifica para ver el show. Quizá los organizadores y la naturaleza, de una vez por todas se apiaden de ellos.

Los Raies y el futuro

Luis Perez Companc: “Nuestra asociación con Raies es de beneficio mutuo. Si nos defraudara, no habría una segunda oportunidad. Nunca tuvimos Un si ni un no con Gabriel. Él sabe perfectamente lo que queremos y hasta dónde podemos llegar. Sino hubiera sido por él, no nos hubiéramos metido en esto”.

¿Cómo es correr con lo que uno quiere sin limitaciones presupuestarias? Bueno no es tan así, porque Juan Pablo y Gabriel me tienen corto. Por ejemplo se nos rompe  un pistón y yo lanzo la idea de comprar un Grupo A o un World Rally Car y nos dicen “Vayan despacio, paso a paso, sin quemar etapas, total no lo van a saber manejar y menos extraer todo su potencial y tienen razón.” “En el 2001 vamos a hacer solamente tierra para foguearnos, la idea, en el 2002, es participar en todo el Argentino. Siempre con el Lancer Evo 6 de Grupo N”.

“Nosotros queríamos empezar el 2002 con un WRC, pero no están atajando una vez más. Pensábamos en un Peugeot o en un Focus, pero eso depende de cómo hayamos evolucionado a fin de año y de lo que resuelvan los Raies, que son los que saben”.

“Teníamos el sueño del equipo propio. Y de a poco se fue dando. Con una sociedad que nos juntó a los cuatro (Gabriel, Juan Pablo, Jorge y yo) donde manejamos al equipo como a una pequeña empresa. El tiempo dirá en que desemboca”.

Toques Varios

El escocés Colin McRae, con un Ford Focus, se impuso en la primera etapa del Rally de Chipre en 2002, 5 carrera del Mundial, con 1 h27m42s3/10, segundo llegó el finlandés Marcus Grönholm (Peugeot 206), a 6s8/10, y el estonio Markko g Martin (Ford Focus), a 14s. Entre los argentinos, Gabriel Pozo (Skoda) estaba 17o, Luis Perez Companc (Mitsubishi), 26°y3° en la Clase N4 y Marcos Ligato (Mitsubishi) abandonó en el cuarto prime. El peruano Ramón Ferreyros sufrió un accidente al caer su máquina por un barranco; el golpe le ocasionó la rotura del casco, fue trasladado a un hospital de Nicosia y dado de alta.

Performance de Luis Pérez Companc La Pampa 2005

Definir como apasionante al IV Rally de La Pampa sería el calificativo más adecuado para una carrera que consagró como campeón Absoluto de la temporada 2005 al capitalino Luis Pérez Companc y que además sirvió para que Marcos Ligato, Alejandro Cancio y Maximiliano Debassa festejaran la obtención de las coronas de la N/4, la N/4 light y la Copa Palio, respectivamente. Por todo esto, las emociones sobraron en los llanos caminos de la 8a fecha del calendario, que además de proclamar a los “monarcas” antes mencionados les entregó a los miles de espectadores que se hicieron presentes un espectáculo de alto ritmo, con lucha en todas las clases y definiciones a la décima de segundo en casi todos los especiales.

Una vez más se anunciaba que la lucha por la punta estaba reservada para las Toyota Corolla de  Luis Pérez Companc y Juan Pablo Raies, y para los Subaru Impreza del equipo de los Barattero (Ligato, Beltrán, Sánchez y Yoma). Y los pronósticos no estaban errados, ya que los autos del equipo que dirige Gabriel Raies dominaron desde el comienzo merced a la excelente faena de sus dos pilotos.

Pérez Companc salió decidido a no dejar nada librado al azar y aceleró a fondo en los tramos iniciales, aunque cuidándose en los muchos lugares muy rotos que presentaban las primeras pruebas especiales. Sin embargo, el capitalino fue acumulando segundos a su tabla y se fue consolidando en la punta de la carrera. Como escudero firme, Juan Pablo Raies estaba encargado de cuidarle las espaldas y evitar que el Subaru de Ligato, el único con chances de pelearle el Absoluto, se acercara a la posición del líder.

Luis Pérez Companc logró su cuarta “Manzana” en el 2006, esta vez por el torneo Sudamericano

Luis Pérez Companc llegó a Roca hace diez años con un objetivo doble. Ganar la 36 edición de la Vuelta de la Manzana, y de paso superar a su hermano Jorge, quien era el navegante de Juan Pablo Raies. El capitalino, al comando de una interminable Toyota Corolla, estuvo impecable y ratificó que en los caminos vaIletanos se sentía mejor que los locales.

Casi un monólogo fue lo de Luis Pérez Companc, quien nunca le dio opciones a Raies, su principal rival en la Clase A-8, ni tampoco a los mejores del Grupo N-4 en la lucha por la general del Sudamericano. El único argentino que participó en el Mundial de rally en la división mayor, que utilizó esta prueba como entrenamiento para su siguiente desafío en Japón, aquel día completó una obra maestra.

Super especial para el recuerdo: Luis Pérez Companc con su Ford Focus

Luis Perez Companc: Con un novedoso súper especial dentro del canal principal de riego en Roca comenzaba en agosto 2010 la 40 edición de la Vuelta de la Manzana, que generó una convocatoria de participantes y una expectativa que sólo puede lograr una prueba con tanta historia.

La clásica prueba siempre se distinguió por ser diferente al resto. Pero esta vez la apuesta fue mucho más importante. En la zona céntrica, pero dentro de un canal de riego.

El tramo tuvo una distancia de 1,7 kilómetros. La largada estaba a la altura de la calle Sarmiento y la llegada unos metros antes de Rosario de Santa Fe. Pasó por abajo de los puentes de Avenida Roca, Maipú, la pasarela y San Juan, con un par de saltos y varias chicanas en su dibujo.

El singular comienzo de la prueba generó una expectativa tremenda. El rally se convirtió en un tema excluyente en Roca y sus alrededores. Mucho ayudó este súper especial, que podrá ser seguido desde lo alto por los aficionados, en los dos márgenes del canal principal de riego, más que nada en la zona conocida como El Paseo.

Se invirtió el orden de largada durante el segundo día, cuando se cumplió la segunda sección de la primera etapa. El bautismo del circuito estuvo a cargo de la Clase A-I del regional y por último aceleraron las principales figuras del Argentino, cerrando Luis Pérez Companc con su Ford Focus.

Sería un aperitivo, pero ninguno regalaría nada y está claro que los excesos podían pagarse caros. La categoría, tanto en el Argentino como en el regional, estaba muy pareja. Y la diferencia que se consiguiera en el súper especial podía llegar a ser determinante.

Recuerdo de una carrera

Luis Perez Companc: Tipo profesional si los hay, José María López cumplió a rajatabla con su ritual antes de subirse al Honda New Civic, a pesar de que esta vez la final comenzó en un horario poco habitual. Cerca de las 10:40 del ya caluroso domingo de ese año, Pechito se acercó al box con ese rostro que denota máxima concentración. Se terminó de colocar el buzo, se sacó la gorra negra y llevó el casco arriba del auto número 37. Sin apurarse, se puso los tapones en los oídos y se acomodó la capucha. Se conectó la radio, se puso el casco y el HANS. Luego abrió la puerta, flexionó las piernas y subió al auto. Un mecánico de Honda le apretó los cinturones, él enganchó el volante, se colocó los guantes y pidió que le acomoden los espejos retrovisores a su gusto. Habían pasado poco más de cinco minutos hasta que el Civic salió a pista.

Bien meticuloso como siempre, el cordobés prefiere no salirse del libreto y cumplir al pie de la letra con ese ritual en cada carrera, un hábito que heredó de su paso por el automovilismo internacional. Es difícil que se salga de la raya y, cuando lo hizo, al instante lo reconoció Luis Pérez Companc.