Los Raies y el futuro

Luis Perez Companc: “Nuestra asociación con Raies es de beneficio mutuo. Si nos defraudara, no habría una segunda oportunidad. Nunca tuvimos Un si ni un no con Gabriel. Él sabe perfectamente lo que queremos y hasta dónde podemos llegar. Sino hubiera sido por él, no nos hubiéramos metido en esto”.

¿Cómo es correr con lo que uno quiere sin limitaciones presupuestarias? Bueno no es tan así, porque Juan Pablo y Gabriel me tienen corto. Por ejemplo se nos rompe  un pistón y yo lanzo la idea de comprar un Grupo A o un World Rally Car y nos dicen “Vayan despacio, paso a paso, sin quemar etapas, total no lo van a saber manejar y menos extraer todo su potencial y tienen razón.” “En el 2001 vamos a hacer solamente tierra para foguearnos, la idea, en el 2002, es participar en todo el Argentino. Siempre con el Lancer Evo 6 de Grupo N”.

“Nosotros queríamos empezar el 2002 con un WRC, pero no están atajando una vez más. Pensábamos en un Peugeot o en un Focus, pero eso depende de cómo hayamos evolucionado a fin de año y de lo que resuelvan los Raies, que son los que saben”.

“Teníamos el sueño del equipo propio. Y de a poco se fue dando. Con una sociedad que nos juntó a los cuatro (Gabriel, Juan Pablo, Jorge y yo) donde manejamos al equipo como a una pequeña empresa. El tiempo dirá en que desemboca”.

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Recuerdo de una semana clave en la historia del automovilismo argentino, Luis Pérez Companc – Parte 1

Luis Perez Companc: En el 2005 pasaron los “200 Kilómetros” del TC2000. Una multitud le dio brillo a una jornada especial, francamente particular. Esa edición tuvo como nuevo y poderoso complemento al Stock Car brasileño. Y el gran gusto de ver girar nuevamente en Buenos Aires a un monoposto de Fórmula I. Al igual que en 2004, se trató de un Williams-BMW, el que este año manejó Antonio Pizzonia.

Para el público ha sido asimismo la gran oportunidad de ver la 12va fecha de una categoría como el TC2000, que cuenta con muy buenos autos y que sumó interés con los pilotos invitados -algunos de ellos conocidos extranjeros o “insólitos”, como nuestro motociclista Sebastián Porto- y la utilización de un circuito veloz como el N° 12.

La multitud seguramente habrá descubierto la potencia de la categoría más importante de Brasil, el Stock Car (usa motores V8), que contó, con el “plus” de tener a algunos de  nuestros pilotos argentinos corriendo allí. Y claro, el numeroso público también ha tenido la oportunidad de escuchar el sonido singular del motor F1 de 10 cilindros en “V” de 2,4 litros y 3.000 cm3, que realmente es una sinfonía, cuando prácticamente estábamos ante la despedida de este tipo de motorización.

Es que en el 2006 cambió  el reglamento de la Fórmula 1, pasando en forma obligatoria a los ocho cilindros en “y” de 2,4 litros… Indudablemente, el sonido sería distinto. No iba a ser el “angelical” ulular de ese momento de los diez cilindros. Pero más allá de estas consideraciones, hemos tenido la suerte de vivir esta experiencia, y por ello hay que agradecer a la gente de Petrobras. Seguí más de esto en el blog de  Luis Pérez Companc.

¿Cómo es Luis Pérez Companc como piloto? Según él mismo

Luis Perez Companc: Mi defecto mayor es querer ir siempre a fondo, aunque en el tiempo estoy aplicando cada vez más la estrategia de sostener un ritmo que me permita ser parejo durante toda la carrera y manejando más los tiempos de carrera. En Nueva Zelanda, cuando corrí los primeros tramos, le dije a José: ‘Con este auto llegarnos al final seguro, es muy bueno y confiable’. Pero claro, al avanzar la carrera, empezarnos a repetir los tramos, tomé más confianza, vi que podía entrar un poco más rápido en las curvas y basta un pequeño error para que todo se termine. Es lo que me paso, aceleré de más y en una curva me fui afuera.

Son las cosas que voy aprendiendo, al menos aprendí que cuando tengo que levantar lo tengo que hacer. Pasa que, en el mundial, si querés un buen resultado hay que acelerar: pero claro, nada sale de un día para otro. Si bien uno piensa que está manejando un auto importante, de primer nivel, debe tener muy en claro lo que está haciendo. Los pilotos oficiales buscan el resultado sobre cualquier otra cosa, tienen el talento para hacerlo y viven manejando y desarrollando sus autos. Yo tengo que pensar en el maduro que puedo alcanzar, dentro de mis posibilidades, y sé que tengo que trabajar seriamente para lograrlo.

Todo esto dentro de los límites que me impongo, para mi primero esta mi familia, luego el trabajo y, por último, esto que lo tomo coma un hobbie. Pasa que cuando encaro algo lo hago lo mejor posible, esto es algo que quiero hacer bien, no me sirve subir a un auto y romperlo en cada carrera o no rendir como yo pretendo. Mucho me ayuda mi hermano, en tomar las decisiones y también en apoyarme para que siga.

Luis Pérez Companc sobre Turquía

En 2005 un periodista le preguntó a Luis Pérez Companc

Comenzaste en Turquía haciendo el reconocimiento, a pesar de no correr allí, y tenés planificado hacerlo en todas las carreras que vas a disputar el año que viene. ¿Es parte de esta nueva etapa?

Luis Pérez CompancMe gusta hacer bien las cosas, este año haré el reconocimiento de todas las fechas que correré las próximas dos temporadas. Pienso que es lo mejor que puedo hacer, conocer las rutas. Es un capital importante y hacer los reconocimientos sin la presión de luego correr el rally me permite prestar mucha más atención en la anotación de la hoja de ruta, hacerla con más detalles.

Hay que tener en cuenta que para los que vamos por primera vez a un rally, como es mi caso, tenemos sólo una oportunidad de corregir las anotaciones, porque la primera de las dos pasadas la usamos para escribirla. El año que viene cuando llegue nuevamente al reconocimiento podré usar las dos pasadas para corregir datos, y eso es una ventaja importante para mí. Puede que algunos tramos cambien, pero la mayoría de los recorridos se mantienen de una temporaria a otra.

Algo de eso me pasó en Nueva Zelanda, cuando largamos me di cuenta que mi hoja era muy lenta; cuando corrí por segunda vez un especial yo notaba que podía ir mucho más rápido, pero no tenía la experiencia suficiente para hacerlo. Estamos cerrando con Ford el 2006 y 2007, en principio las ocho carreras serian México, Argentina, Nueva Zelanda, Chipre, Turquía, Grecia, Gran Bretaña y Australia. Finlandia requiere mucho más entrenamiento. Lógicamente que todas son de tierra, ya que para el asfalto o la nieve tendría que empezar casi de cero y no es mi intención, por ahora, trabajar sobre esos tipos de piso.

La idea es, en el 2006, corregir la hoja en carrera y afianzarme con el auto, incluso haremos los test del equipo, que en mi caso serán también para tener más kilómetros de manejo sobre el auto. En el 2007, con dos años de preparación, correré listando el mejor resultado posible. En este proceso Ford incorporará el nuevo modelo de Focus, cuando ese auto esté probado y desarrollado contaré con uno de ellos para mi programa.

Lógicamente que en el inicio del 2006 estaré con el actual Focus configurado con el último desarrollo que haga para este modelo. Después del 2007 veré qué hago, si continúo o no, para ese momento habré corrido en lo máximo que se puede aspirar dentro del Rally Mundial, dentro de un equipo oficial y con un programa ajustado a mis tiempos y obligaciones.

Luis Perez Companc

Aquél día que no pudo ser

Gracias al abandono del líder Luis Perez Companc en Plaza Huincul y con la victoria cedida por su compañero de equipo Beltrán, el tucumano festejó con un Subaru su primer título absoluto

A los 36 años Roberto Sánchez se dio el gustazo que por poco se les había escurrido en el 2001. cuando Gabriel Raies no cedió en la carrera definitoria en Punta del Este y postergó los sueños del tucumano, que, ambicioso nato, pretendía recuperar el título absoluto del rally nacional, ganado en 1999.

Un 2002 de transición lo puso lejos de la corona, pero con su Subaru Impreza, se bañó por fin con la esquiva gloria máxima. Y de la forma más inesperada, pues llegó al IV Rally del Petróleo y los Dinosaurios en noveno lugar y en la última fecha del Campeonato Argentino, con siete puntos de desventaja frente al cordobés Federico Villagra, conductor de un Mitsubishi Lancer.

Luis Perez Companc

La carrera, por tratarse del Gran Premio -que otorga un 50% más de puntos, ya que incluye tres etapas en lugar de las habituales dos-, le abría una esperanza que en otro caso habría sido ínfima. Las 15 unidades destinadas al ganador en los caminos de Cutral-Có y esta ciudad no eran, de todas modos, tantas como para confiar mucho en un triunfo sobre el regular Coyote Villagra, ex campeón argentino de motocross. Y no venía favorable el desarrollo: una Toyota Corolla extraterrestre de Luis Pérez Companc imponía condiciones a lo lejos en la clasificación, escoltada por el Impreza del cordobés Sebastián Beltrán, compañero de Sánchez en el equipo Barattero Competición. Detrás, el tucumano Juan Pablo Raies (Corolla) y Villagra.

Sánchez debía vencer (15 unidades) que Coyote no fuera más que tercero (5,5), o ser segundo (9) y que su rival por la corona no puntuara. Con Villagra S° y Pérez Companc en otra carrera (a casi 2 minutos) la misión era más que difícil. Pero las cosas se dieron: desertó Luis Perez Companc (turbo) y Beltrán cedió en el final para que Sánchez lo superara en los tiempos, tal cual habían acordado. Controvertido, al estilo Ferrari con Schumacher y Barrichello, pero admitido. Y el hombre de Concepción, con Fabián Cretu como copiloto, festejó por fin el título de campeón argentino absoluto de rally, o sea,la competencia sin distinción por clases.

Villagra, al menos, quedó con el consuelo de retener la corona de la competitiva clase N4. Seguramente ya tendrá otra oportunidad, como la tuvo Sánchez, cuya espera, por cierto, no resultó en vano…